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Carlos Alcaraz, de 16 años, y Brandon Nakashima, de 18, han brillado esta semana en el ATP Tour.

Alcaraz & Nakashima Ya Estaban Preparados Para Este Momento

Las experiencias de ambos juveniles en el ATP Challenger Tour pagaron dividendos esta semana en el ATP Tour: en Río de Janeiro y Delray Beach.

Fue una de las escenas más estridentes y fascinantes de 2019. Miles de fans gritaban cuando Carlos Alcaraz, de 16 años, se encontraba en la pista central en la Copa Sevilla. La algarabía se extendió por bloques fuera del sitio del torneo, ya que esperaban echar un vistazo a su muy publicitado hijo nativo.

Clasificado fuera del Top-500 en ese momento, Alcaraz absorbió la energía y la emoción de sus compatriotas, anotándose una sorpresiva clasificación a cuartos de final. Fue en ese día de septiembre que Alcaraz se convirtió en el jugador más joven en alcanzar esta ronda de un Challenger desde Felix Auger-Aliassime en 2015.

Seis meses después, el español nacido en el 2003 se enfrentaba con el No. 41 del mundo Albert Ramos-Viñolas en el Rio Open presentado por Claro. La poca experiencia en el ATP Challenger Tour lo ayudó a debutar exitosamente en el ATP Tour.

“Esas experiencias me han ayudado mucho para gestionar los momentos difíciles, para gestionar los nervios, que recuerdo que en esos torneos [de Challenger] estaba bastante nervioso y en algún partido me jugaron una mala pasada. Esos partidos me hicieron aprender que hay que salir a la pista a disfrutar para que se vayan esos nervios”, explica.

Su explicación tiene sentido con su victoria el martes en el ATP 500 de Río, superando a Ramos-Viñolas con parciales de 7-6 (2), 4-6, 7-6 (2) después de casi cuatro horas en la cancha. Fue un asunto de montaña rusa que vio al alumno de Juan Carlos Ferrero luchar desde una desventaja de 0-3 en el set decisivo. Para un joven de 16 años permanecer compuesto y relajado en esos momentos es un testimonio del trabajo que ha realizado en categorías inferiores.

“La mayor lección que me han dado los torneos en el ATP Challenger Tour es saber gestionar esos momentos cuando estás nervioso. Tienes que saber soltarte, saber respirar y calmarte. Es eso: gestionar esos momentos”, añade el diestro, que a pesar de su caída en octavos de Río (p. con Coria), debutará el lunes en el Top-350 del FedEx ATP Ranking, y espera que eso mejore cuando vuelva a competir a nivel Challenger en los próximos meses (Madrid, Marbella, Murcia y Villena albergarán torneos en marzo y abril).

Para Brandon Nakashima ha sido una experiencia bastante similar a la de Alcaraz. El joven de 18 años tomó un camino diferente al de su homólogo español, inicialmente optando por la ruta universitaria. El estadounidense se convirtió en profesional después de una exitosa temporada de primer año en la Universidad de Virginia y, como Alcaraz, disfrutó de un éxito inmediato en el ATP Challenger Tour en 2019.

Preparado para una gran campaña 2020, Nakashima ya se ha convertido en el centro de atención. Haciendo su debut en el ATP Tour, alcanzó los cuartos de final en el Delray Beach Open de VITACOST.com, garantizado su irrupción en el Top-260 del FedEx ATP Ranking luego de derrotar a Jiri Vesely y Cameron Norrie sin perder un set.

Si has estado siguiendo a Nakashima en los últimos meses, la campaña de esta semana debería sorprenderte poco. En octubre pasado, por ejemplo, alcanzó semifinales consecutivas en los torneos de Farifield y de Charlottesville, en Estados Unidos. Además, este año dejó una gran impresión ante Frances Tiafoe en Dallas, perdiendo en tres apretados sets ante el entonces No. 79 del mundo.

“Lo que estoy haciendo realmente no me sorprende, para ser honesto”, dijo Nakashima, de 18 años. “Sé que tengo un buen juego y puedo competir con todos estos muchachos. Incluso antes de ir a la universidad, tenía esa mentalidad. Se trata solo de tener estas experiencias, ser más maduro, físicamente más grande y más fuerte”.

Bien podrías llamarlo máquina o simplemente un adolescente con un temperamento increíblemente marcado. Y es precisamente esa actitud la que pagó dividendos cuando empezó a luchar contra los profesionales más consolidados.

“Todos mis entrenadores siempre me han dicho que juego lo mejor posible cuando soy agresivo. Solo trato de ser yo mismo en la cancha. Siempre voy a atacar tanto con la derecha como con el revés, llegar a la red tanto como sea posible y usar mucha variedad en mi juego. Eso es lo que soy”.

Con el ex campeón de Wimbledon, Pat Cash, uniéndose a su equipo de entrenadores esta semana en Delray Beach, Nakashima buscará seguir yendo un paso más allá.