Cecchinato Y Un Cierre Perfecto En Buenos Aires

El italiano fue de menos a más en la semana y levantó su 3º título ATP.

Marco Cecchinato se guardó su mejor versión para lo último, cuando la situación lo ameritaba: durante los primeros días, el 3º preclasificado insistía en su disconformidad por un nivel que creía lejos de su mejor versión… todo hasta que llegó el fin de semana, cuando dejó apenas 9 games en el camino para derrotar en fila a Guido Pella y a Diego Schwartzman este domingo por 6-1, 6-2 para coronarse campeón del Argentina Open.

El No. 18 del mundo, de hecho, no cedió sets en sus cuatro encuentro camino al título y cerró su participación como el jugador que más punto ganó con el segundo saque (63%) y también con la devolución del segundo servicio (64%). Los tres títulos del italiano de 26 años han sido sobre polvo de ladrillo y junto a los trofeos en Budapest y Umag tiene record perfecto en finales.

En tanto, en la primera final en Buenos Aires con un local en cancha desde que Juan Mónaco cayó en 2015 ante Rafa Nadal, Schwartzman no pudo romper la racha de 10 años sin títulos nacionales. La espera, llegará, por lo menos a doce años y Buenos Aires sigue sin ver un título celeste y blanco seguirá tras la consagración de David Nalbandian en 2008.

“Ahora puedo ganar partidos jugando mal, jugando bien. Antes era algo que no me pasaba y esa es una gran diferencia”, aseguró Cecchinato, quien ratificó su condición de especialista en canchas lentas. No obstante, el No. 18 del mundo cree que su juego puede adaptarse a cualquier tipo de superficie: “Ahora hice el click y creo que me puede ir bien en polvo, en cemento, en pasto. Ahora salgo a ganar cada partido con la seguridad de que lo puedo lograr… tuve que hacer un click en mi cabeza para convencerme de que era así”, analizó el nacido en Palermo, quien también quebró una racha adversa y se convirtió en el primer italiano en ganar el torneo de Buenos Aires en la Era Abierta, tras las finales perdidas por Fabio Fognini (2014), Alessio di Mauro (2007) y Filippo Volandri (2006).

También Podría Interesarle: Monfils Conquista En Róterdam Su Octavo Título

Camino al título venció al chileno Christian Garín, al español Roberto Carballes Baena y a Guido Pella antes de convertirse en el verdugo de Schwartzman. Tras debut y despedida en Córdoba, llegó a Buenos Aires casi en silencio, esperanzado de virar el rumbo. “Al menos como perdí rápido la última semana pude venir aquí con varios días de anticipación para entrenarme como debía. ¿me salió bien, no?”, bromeó. Y tiene razón: en Buenos Aires pudo verse su jerarquía en toda su dimensión.

Schwartzman, por su parte, puede sentirse confirme con el torneo, habiendo alcanzado el encuentro final en un torneo en el que siempre lo habían dominado las presiones y no había podido pasar los cuartos de final. En la final pudo haber sentido el trajín de un sábado extenso, con 2h31m en cancha en la victoria sobre Thiem, más 1h15m de acción en la semifinal del dobles. “Marco jugó un gran partido, no me dejó hacer nada y es el justo campeón, yo espero volver a tener una chance de ser campeón en casa”, analizó el argentino.

“Más allá de la caída, el público me alentó en cada partido y tener ese apoyo incondicional es el premio que me deja y que no me quita nadie. Volveré por revancha los próximos años”, dijo el pupilo de Juan Ignacio Chela y Leo Olguín, quien deberá defender el título en el Rio Open la próxima semana.

Mientras tanto, Cecchinato alcanzó su tercera corona ATP con apenas un total de 33 partidos ganados en el Tour. ¿Qué cambio para que su carrera tenga un vuelco de 180º grande en los últimos 12 meses? El italiano habló estos días de maduración y de un “puro trabajo adentro de la cancha para sentirme siempre de la mejor forma posible”. En lo tenístico, queda expuesta esa búsqueda de simpleza con un plan de juego concreto.  “Seguramente hice un click: antes no me gustaba entrenarme, no me gustaba sufrir dentro de la cancha. Ahora voy a entrenar siempre bien y me convertí en un trabajador del tenis que no piensa en el futuro y voy semana a semana”, dijo y sentenció: “Es una buena forma de encarar el Tour, y por eso voy a disfrutar de este título porque es la confirmación de que he hecho las cosas más que bien”, aseguró el ganador.

La diferencia fue ese cambio mental y de compromiso. Los diálogos internos que todo tenista tiene, Cecchinato pudo encauzarlos con saldo a favor. Y no quiere parar.


Más Historias como esta