© Getty Imagesfor BMW

El 5 de mayo de 2019, Cristian Garín conquistó en Múnich (v. a Berrettini) su segundo título en el ATP Tour.

La Dieta Que Dio Resultados Para Garín En Los Últimos Años

A un año de su segundo título en el ATP Tour (Múnich), el chileno habla de su plan alimenticio y de cómo lo ha ayudado a escalar en el circuito.

Octubre de 2017. Remate de temporada para Cristian Garín. El chileno pierde con el portugués Gastao Elias en segunda ronda del evento ATP Challenger Tour en Lima, Perú, y se despide de la oportunidad de defender el título ganado en 2016. La peor noticia son las molestias físicas que le impiden jugar más torneos en la temporada. Como consecuencia, termina en el puesto No. 311 del FedEx ATP Ranking de fin de año. El sueño de ocupar una casilla para entrar directamente a los torneos del ATP Tour se diluye de nuevo.

Garín toca fondo y busca cambios para recuperar terreno perdido. Contrata a su compatriota Horacio Matta como entrenador, quien estaría apoyado por Larry Stefanki (ex coach de otros chilenos como Marcelo Ríos y Fernando González). Otro de los aspectos que sufre un cambio en la vida de Cristian es el alimenticio. En Barcelona, unos exámenes revelan que es alérgico al gluten y a la lactosa. Su dieta, a partir de esos resultados, se vuelve mucho más rigurosa.

“Los exámenes salían que era alérgico al gluten en un punto medio, y a la lactosa en un punto muy alto, por lo que era mejor no consumir, sobre todo antes de la competencia. Desde entonces he ido aprendiendo a comer, a cuidarme mucho con la comida, a buscar qué le hace bien a mi cuerpo”, asegura el ariqueño a ATPTour.com, un año después de coronarse en el BMW Open by FWU de Múnich. “No es que yo sienta que la dieta influye en el rendimiento, pero las sensaciones de mi cuerpo sí son diferentes. Por eso trato de ser ordenado y cumplir con un plan alimenticio”.

También Podría Interesarle: Milos Raonic Revela Su Estricto Plan De Nutrición

Sus resultados en 2018 avalaron cada uno de los cambios de Garín, incluso la decisión de reemplazar a Horacio Matta por el argentino Andrés ‘El Gringo’ Schneiter en la cabeza de su cuerpo técnico. Esa temporada, luego de cuatro subcampeonatos y tres títulos en el ATP Challenger Tour (en Campinas, Santo Domingo y Lima), terminaría dentro del Top-100, en el puesto más alto de su carrera (No. 84).

Pero a pesar de sus mejoras, el nacido en 1996 siguió abierto a nuevos cambios para seguir ascendiendo. Y el campo de la alimentación no fue la excepción, especialmente en la pretemporada. “Cuando estoy entrenando es cuando más estricto soy porque siento que ahí es cuando estoy mejorando e intentando cambiar hábitos. Ahí es cuando necesito más energía. Y comer mal no me ayuda a estar como realmente quiero. Hay un profesional del tema en mi equipo, me recomienda y está en constante comunicación con nosotros para ayudarme en ese sentido”.

Quizá haya poco para reprocharse sobre su planificación de cara a los cursos 2019 y 2020. En estas dos temporadas conquistó sus primeros cuatro títulos en el ATP Tour (Houston y Múnich 2019, Córdoba y Río 2020). Y después de ganar en Río de Janeiro el título más grande de su carrera, ascendió hasta la casilla No. 18 del FedEx ATP Ranking, convirtiéndose en el sexto jugador de su país en llegar alguna vez al Top-20.

Ahora quisiera ser el cuarto tenista chileno en la historia en irrumpir en el Top-10, tras Marcelo Ríos (No. 1), Fernando González (No. 3) y Nicolás Massú (No. 9), su capitán de Copa Davis. “El Top-10 es un sueño. Y creo que estoy cerca. Soñar con eso no es algo exagerado”, confiesa el ganador de 53 partidos a nivel de gira.

¿Cómo ayudarse desde la alimentación para llegar hasta esos puestos de privilegio? Garín también contesta: “Intento comer mucha proteína, mucha ensalada y muchos suplementos. También trato de no comer tanto carbohidrato”. Eso sí, el chileno no se obliga a comer nada que no le apetezca. “Lo que menos me gusta son las las legumbres”, asegura. Y cuando está de gira en el ATP Tour se permite muy de vez en cuando comer alguna hamburguesa y algún postre.

Pero por lo general ignora cualquier antojo. Y no le cuesta mucho hacerlo. Sabe que los pequeños detalles son los que marcan la diferencia al nivel más alto de nuestro deporte.