© Peter Staples/ ATP World Tour

Guillermo García López derrotó a Stan Wawrinka en primera ronda de Roland Garros por segunda vez en su carrera (2014 y 2018).

García López Apaga A Wawrinka

Repitió victoria ante el suizo en primera ronda de Roland Garros como en 2014

No presenta su registro más brillante esta temporada (12-12), tampoco una posición en el Ranking ATP que le permita ser cabeza de serie (No. 67 del mundo). Pero probablemente Guillermo García López sea uno de los peores rivales posibles en la primera ronda de cualquier torneo, un jugador que cualquier favorito quiere evitar a toda costa el día de su estreno. Mucho más en Roland Garros, un escenario donde acostumbra a firmar grandes actuaciones y a derribar gigantes.

Esta edición no fue una excepción. Al otro lado de la red el español encontró a Stan Wawrinka, un jugador que es cierto que no llegaba a esta edición en París en su mejor momento, pero que presentaba 18 victorias en sus últimos 20 partidos disputados en el Grand Slam sobre tierra batida. O lo que es lo mismo, desde 2015 apenas registraba dos derrotas en territorio francés: en las semifinales de 2016 frente a Andy Murray y en la final del pasado curso ante Rafael Nadal.

El campeón de 2015 no pudo continuar en pie tras encontrarse con un jugador que bajo los muros de los grandes estadios de Roland Garros se crece. Al igual que ya ocurrió en 2014, el español terminó con el camino del cabeza de serie No. 23 en la Suzanne Lenglen después de tres horas y 30 minutos en una épica batalla a cinco mangas que terminó en 6-2, 3-6, 4-6, 7-6(5), 6-3. "El partido de hoy ha sido diferente al de 2014", advirtió García López después de una de sus victorias más importantes del año.

"Hoy hemos empezado el primer set y prácticamente no ha metido una pelota. Luego ha cambiado la manera de jugar, ha utilizado bastante bien las armas que tenía: buen saque, apretaba con la derecha cuando podía y con el revés a la mínima me pegaba paralelo. Intentaba acortar los puntos porque no quería pelotear. Creo que eso ha hecho que haya cambiado el partido y se pusiese dos sets a uno y break arriba en el cuarto", analiza sobre el momento más crítico que debió asumir en el encuentro.

Y es que cuando Wawrinka sacaba para consolidar su ventaja con 2-6, 6-3, 6-4, 3-2 con servicio a su favor y asestar un golpe prácticamente definitivo al partido, García López cambió el chip. "Sentía que tenía oportunidades que no convertía y me veía superior a la hora de pelotear", continúa explicando el manchego. "Pensé que estaba prácticamente perdido, pero que había tenido posibilidades de meterme en el partido. Me dije: 'Estás en el cuarto con break abajo, no pienses, intenta jugar lo más suelto que puedas y al final ha salido un poco".

La derrota del suizo supone una resta de 1.200 puntos en su casillero que retrasará su posición en el Ranking ATP dentro de dos semanas hasta el No. 256 del mundo, una plaza tan retrasada que ocupaba desde el 11 de agosto de 2003. "¿En serio?", pregunta sorprendido el de La Roda. "Tendrá que remontarlo como sea, calidad no le falta. Ya la tiene. Si él se lo propone, volverá a estar arriba".

Por su parte, García López vuelve a brillar en un escenario fetiche para el tenis español. "Aquí las condiciones que tenemos nos benefician bastante", inicia su explicación. "Es una pelota que va bastante, bota mucha, coge muchos efectos y creo que para el jugador español eso beneficia bastante. Se junta todo: tierra, un gran torneo y París, por eso creo que tenemos buenos resultados. Para todos los jugadores y en mi caso también he tenido aquí buenas victorias". Ahora pretende mantener el nivel ante Karen Khachanov, su próximo reto en París.